No se aceptan devoluciones

7.5
Narra la historia de Valentín, mujeriego, soltero y egoísta que sorpresivamente tiene que hacerse cargo de su pequeña hija a la que no conocía, producto de una aventura ocasional. Decidido a devolver a la niña con su madre, emprende un viaje con ella a Los Angeles, pero la experiencia de convivir con su hija lo transforma en lo más íntimo. No se aceptan Critica: Hay ocasiones en que una pequeña comedia de bajo presupuesto se convierte en el sleeper del año en Estados Unidos, y "No se aceptan devoluciones" va camino de convertirse en el de este año. Partiendo de una premisa muy sencilla: Tipo crápula que se acuesta con toda mujer que pilla y que malvive como puede en un apartamento de Acapulco, se encuentra un día en su puerta a una antigua novia y una niña inesperada. La madre se larga y él, aunque en principio trata de encontrarla para devolvérsela, acabará criándola y encargándose de ella con todas las responsabilidades que ello conlleva. No se aceptan De hecho y analizándola un poco en profundidad se puede realizar un paralelismo con "La vida es bella" en cuánto en tanto ambas siguen el esquema: padre que monta una ficción a su hijo/a para que no se de cuenta de lo dura que es la realidad en sí. En aquella era convirtiendo en un juego el día a día en un campo de exterminio judío, y aquí convirtiendo su vida en un enorme juego, repleto de juguetes, historias fantásticas y ocasionales cortos de plastilina. No se aceptan Genial por otro lado el ejercicio metalingüístico a propósito del mundo del cine, dado que el protagonista tiene que encontrar trabajo, y lo encuentra como especialista de escenas de riesgo. De hecho hay gracias a propósito de Johnny Depp (atención a ese azteca man sospechosamente parecido a Jack Sparrow, o al actor que trata de interpretar al propio Johnny Depp realizando casi un calco del verdadero actor), de Alfonso Cuarón (atención a ese casting erróneo) y fotos con múltiples actores y directores (de Adam Sandler a Guillermo del Toro) pasando por escenas de películas, como Titanic. E incluso se atreve a bromear a propósito de Leo Messi. No se aceptan
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Cómo me convertí en superhéroe 

Acción Aventura Ciencia ficción Comedia Fantasía Misterio Suspense
6.2

París 2020. Mientras los superhéroes se han asimilado a la sociedad parisina, descubren una nueva droga que les otorga superpoderes personales a meros mortales. Los tenientes Moreau y Schaltzmann están investigando el caso con el apoyo de dos ex superhéroes, Montecarlo y Calista. Harán lo que sea necesario para desmantelar el tráfico. Pero el pasado de Moreau resurge y la investigación se vuelve más complicada. Cómo me convertí en superhéroe  Critica Si algo debe tener una película de superhéroes, además de un guion solvente y de unos efectos visuales convincentes, es un héroe y un malvado con personalidad propia, de esos que se recuerden, al menos, un tiempo después de acabar la película. Y “Cómo me convertí en superhéroe” no los tiene. Porque el héroe, durante gran parte de la trama, es anónimo y no tiene intención de sacar lo mejor de sí mismo. Para cuando decide demostrar lo que vale, se podría decir que otros han hecho su trabajo; y en cuanto al malvado, es un personaje diseñado sin ganas, sin el carisma que merece. La película tiene una trama poco original, ambientada en una sociedad que ha dado normalidad a las personas con poderes. Bajo esta premisa, el guion no necesita esconderlos entre la multitud, y así puede desarrollar otras premisas, como la necesidad de algunos jóvenes de probar los poderes con una sustancia de contrabando. Esa curiosidad, esa necesidad de tener lo que no se tiene podría haber sido un argumento interesante sobre la que reflexionar. Sin embargo, la historia se limita a ser una película de acción del montón, de esas que se ven y casi se olvidan inmediatamente. Muy lejos de las entregas de Marvel tanto en ambición como en factura, “Cómo me convertí en superhéroe” recurre a un tono cómico desenfadado para una historia sencilla en la que una pareja de policías investiga el caso. Como si fuese una buddy movie entre colegas, las tensiones entre ambos compañeros son parte importante de la trama, con altibajos y complicidad a partes iguales. En general, el conjunto funciona aunque sea a medio gas, especialmente durante sus dos primeros tercios. Es en el tercero, ese difícil momento en el que cerrar las tramas, en donde la película echa el falta algo más de presupuesto para su conclusión a la altura. Pero en este tipo de películas está claro que la ambición es la que es… y el presupuesto también. Cómo me convertí en superhéroe 

Rey Richard: Una familia ganadora

Drama
7.5

Biopic sobre Richard Williams, un padre inasequible al desaliento que ayudó a criar a dos de las deportistas más extraordinarias de todos los tiempos, dos atletas que acabarían cambiando para siempre el deporte del tenis. Richard tenía una visión muy clara del futuro de sus hijas y sirviéndose de métodos poco convencionales, elaboró un plan que llevaría a Venus y Serena Williams de las calles de Compton, California, al olimpo de deporte convirtiéndolas en iconos legendarios.....Rey Richard: Una familia ganadora Critica: Es una buena película, entretenida aunque pueda hacerse un poco larga en algún tramo. No es una gran película ni memorable pero si te gusta el tenis la disfrutarás. Will Smith no deja de salir ni un minuto y es uno de los aciertos. Si hubiera optado en su carrera por más papeles de este tipo se apreciaría más su capacidad como actor además de lo que le gusta a todo el mundo de él como estrella. John Bernthal también aparece, que siempre es buena noticia, con un papel de cierta importancia. Tiene un aire a película de los 90 no solo por la época en la que está ambientada. Recuerda a película de Robert Zemeckis. No hay ninguna maravilla con el montaje, ni escenas con música potente y mucha cámara lenta o variedad de planos. Solo una película con un guión correcto que se sirve de que la historia real que cuenta ya tiene interés por si sola. Will Smith es capaz de llevar la película él solo apareciendo en casi todas las escenas (solo he contado una sin él).ese baile erótico que sobrepone a dos personajes en abigarrado aquelarre de lo imposible o ese ‘nacimiento’ brusco y sin remilgos de una replicante abocada a su exterminio), pero son momentos inconexos y solitarios, que impresionan por su esplendor y singularidad, pero desentonan por carecer de engarce y coherencia..... Rey Richard: Una familia ganadora

Jobs

Drama Historia
6.1

Sólo hace falta una persona para empezar una revolución. Jobs es la extraordinaria historia de Steve Jobs, el original innovador y emprendedor que no dejó que nada se interpusiera en su camino hacia la grandeza. La película cuenta la épica y turbulenta historia de Jobs mientras abría un camino que cambió la tecnología - y el mundo - para siempre. Jobs Crirtica: Y ahí está, la película dedicada al gran gurú de nuestra época; al héroe que, muy desinteresadamente, cambió la vida -a mejor, se entiende- del mundo entero. Perdón, papeles equivocados... resulta que el retrato robot ahora facilitado no se corresponde con nadie actualmente vivo, de modo que al final nos tendremos que conformar con la persona que inventó (mejor dicho, que supo vender) un dispositivo para escuchar música y un teléfono móvil. No está nada mal para un genio... del marketing. Punto. El hecho de que el mundo pareciera que fuera a colapsarse con la muerte de Steve Jobs fue, en efecto, un apocalíptico indicativo de la falta de luces en una sociedad que no tuvo a nadie mejor que ensalzar que a un tirano en forma de moderno hombre negocios que hacía sus presentaciones en pantalones vaqueros. Vaya. El caso es que el planeta lloró, y mucho, la muerte de uno de sus más queridos líderes... del mismo modo, el público de Sundance (donde se presentó en sociedad la película que ahora nos concierne) esperaba como agua de mayo, y con el pañuelo de la nostalgia en la mano, la presentación de la película dedicada a su vida y obra. Jobs La verdad es que no puede colocarse a 'jOBS' en la carpeta de grandes decepciones de aquella maravillosa edición del festival de Robert Redford, porque a poco que se mantuviera la cabeza mínimamente fría respecto al susodicho personaje (es decir, si el receptor sabía distinguir al simple hombre del dios que nos obligaron a comprar), era de esperar que del material de base difícilmente pudiera salir algo salvable... mucho menos si este ''algo'' decide tomarse tan delirantemente en serio a sí mismo. Pero ni con estas, se sigue prefiriendo la versión de ''el hombre que cambió el mundo'', y claro, no hay más que ver lo agradecido que estuvo ''el mundo''. Al final de la presentación oficial de 'jOBS', en el Eccles Theatre (la joya de la corona del festival), se escuchó una sonora ovación. Los hubo incluso que se levantaron, para que de algún modo, sus aplausos se oyeran más que los de la persona de al lado. Jobs

La lista de a la mierda

Comedia
6.4

Brett Blackmore es un estudiante de instituto cuya ejemplar nota media esconde la realidad de que ha sacrificado su infancia por un futuro que ni siquiera sabe si desea. Cuando su vida se desmorona ante sus ojos, lanza una lista de todas las cosas que no hizo por miedo...y se hace viral Critica: Tratando de salir del bucle de las comedias adolescentes bajo una premisa con una pátina de rebeldía, "La lista de a la mierda" intenta mostrarnos una película que al final cae en un sinfín de convencionalismos típicos del género y que no sorprende. De hecho, quedan bastante forzados en numerosas situaciones el hilo argumental y las acciones del protagonista y sus consecuencias, aparte de algunas actuaciones excesivamente histriónicas (como Jerry O´Connell en el papel de padre) que no aportan mucho. Por una parte, soy un tardío fan de la cinta original. En 1983 me pareció un pestiño (era un adolescente abducido por ‘La guerra de las galaxias’); en 1992, en mi opinión, el montaje del director mejoraba (y mucho) la propuesta; pero no fue hasta hace algunos pocos años, ya en formato blue-ray, en que me sedujo y cautivó por completo y sin reservas. Por otra parte, soy un entusiasta admirador del director Denis Villeneuve, de quien sólo he visto aciertos de todo género y planteamiento, un virguero de las imágenes y del montaje, un artista incontestable y evidente, lo mejor que me he encontrado en una sala de cine en lo que va de siglo. Es decir, que iba con ganas y sana curiosidad al cine, esperando encontrar un propuesta inédita y – sea cual fuera el camino elegido – llena de aciertos… pero nada más lejos de la realidad.Pero vayamos por partes, porque hay muchos aciertos pero también otros tantos deméritos dignos de mención. Entre lo positivo está la puesta en escena que recrea, prolonga y amplía la arrebatadora estética primigenia: esa llovizna casi constante, esa ausencia de horizonte, claridad y sol, ese opresivo presente de pesadilla que parece abocarnos al abismo, esa mezcolanza entre replicantes y humanos que vuelve confuso lo cotidiano y nos hace desconfiar tanto de lo que vemos como de lo que sentimos; una fotografía innovadora y sugerente, llena de claroscuros y contrastes, que nos engulle como un torbellino y nos escupe despojos hediondos a cada fotograma; una escenografía espeluznante que desdeña lo efímero y encumbra lo sintético y alambicado. Es decir, en cuanto al universo visual nos hallamos ante una propuesta insólita, apabullante y portentosa, llena de matices y aciertos.Sin embargo, las flaquezas y deficiencias acaban por erigirse en las grandes protagonistas de la función. Un metraje tan desmesurado como innecesario (sobra casi toda una hora), alargando las escenas hasta la inanición y la abulia; una historia tan poco carismática y tan porfiadamente vaporosa que hacedesfallecer el ánimo y obliga a esperar a que la próxima escena rescate del tedio al espectador y haga avanzar la trama hacia algún lugar digno de interés, cayendo siempre en subrayados innecesarios y en tópicos previsibles, ahogando toda ambigüedad y anulando cualquier estímulo. La calma y el reposo casan mal con una supuesta cinta de acción, por muy ensimismada y reflexiva que pretenda ser. Y las cavilaciones sobre la vida, la muerte, los milagros de la existencia y la magia de la procreación resultan tan patosas como primitivas, tan superficiales como chirriantes.Hay algunas escenas aisladas que descuellan y deslumbran, dignas de perdurar en la memoria cinéfila (como, entro otras, ese baile erótico que sobrepone a dos personajes en abigarrado aquelarre de lo imposible o ese ‘nacimiento’ brusco y sin remilgos de una replicante abocada a su exterminio), pero son momentos inconexos y solitarios, que impresionan por su esplendor y singularidad, pero desentonan por carecer de engarce y coherencia.

War Machine

Bélica Comedia Drama
5.6

Tras el 11S, un condecorado general recibe el encargo de comandar las tropas estadounidenses en Afganistán. Intereses políticos, alianzas y trampas de todo tipo acompañarán su recorrido hasta el campo de batalla. Adaptación de la novela "The Operators", una sátira sobre las operaciones militares que sucedieron a los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington. War Machine Critica: Resulta casi imposible clasificar una película como “Máquina de guerra”, imposible en todos los aspectos tanto técnicos como artísticos. ¿Es "Máquina de guerra" una buena película? Pues sí y no: digamos que es una película fallida con magníficos momentos aislados. ¿Es una comedia o un drama? Tiene de todo y todo funciona tan bien como mal, tan cohesionado en algunos momentos como innecesario en otros (sobre todo en ese equivocado tramo final). El guion es magnífico pero la manera en que se desarrolla dinamita toda posibilidad de que el espectador sienta la menor simpatía (o empatía) por los personajes o las situaciones (tan solo aquellos que caen en la caricatura como Ben Kingsley consiguen captar brevemente nuestra atención). La historia real de este comandante en jefe enviado a Afganistán para “solucionar” el conflicto es todo un error de concepto, tanto en la manera como está contada como en los medios que utiliza para hacerlo. Algunos actores están espléndidos (Ben Kingsley, Meg Tilly o Anthony Michael Hall) pero otros actores apenas entienden sus papeles, en especial un Brad Pitt que roza la genialidad y el patetismo interpretativo a cada paso que da el comandante que interpreta. War Machine No es una mala película, pero sí que es una película fallida, una mezcla confusa de géneros (político, bélico, comedia, biografía, drama, sátira, denuncia…) que nunca acaba de funcionar pero que tiene momentos aislados realmente brillantes (demasiado aislados). ¿Es una película entretenida? Por supuesto que lo es, pero eso no significa que sea buena. Es como si los hermanos Coen se juntasen con Clint Eastwood y pretendiesen ser Billy Wilder. Una misión suicida, nunca mejor dicho. War Machine

Verano del 84

Drama Misterio Suspense Terror
6.8

Después de sospechar que su vecino oficial de policía es un asesino en serie, un grupo de amigos adolescentes pasan el verano espiándolo y reuniendo pruebas, pero a medida que se acercan a descubrir la verdad, las cosas se ponen peligrosas. Verano del 84 Critica Parece imposible dejar de volver, una y otra vez, a esas idealizadas vacaciones de los ochenta. Gracias a la cultura popular, se han revalorizado como un período de extraordinarias aventuras, que vivimos casi como si las fantasías de pantalla grande y pequeña sucedieran en la esquina de la calle. Fuimos grandes, era el mejor de los tiempos, y buena parte del entretenimiento moderno solo guarda reverencia a todo ello. Por eso es de agradecer que 'Verano del 84', consciente del pesadísimo legado que arrastra, se decida por algo diferente, aunque no quiera dejar escapar un regusto a lo de siempre. Porque sí, 1984 fue el año de Conan, el Club de los Cinco, Cazafantasmas y muchos otros. Pero también fue el año de los psicópatas advertidos en el telediario, la vigilancia en suburbios sospechosos y una creciente desconfianza al vecino que siempre saludaba. Tiempos locos generan mentes locas, y eso es algo que la cultura popular olvida, camuflándolas detrás de seres sobrenaturales tras los que no existe peligro "real". Aquí la problemática de esa turbiedad ignorada se condensa, sutilmente, de manera terrorífica, en un cartón de leche, desde el que mira un niño sonriente al que sus padres no volverán a ver. Es entonces cuando Davey Armstrong empieza a observar comportamientos que no encajan con el buen nombre de su vecino, gracias a simples juegos que él y sus amigos llevan a cabo escondiéndose cerca de su casa. Y al principio resulta difícil convencer al grupo de un peligro latente, pero prevalece el sentido de aventura del verano, donde nada parece muy serio y el aburrimiento ha de ser rápidamente asesinado (sobre todo para evitar recordar, demasiado pronto, que los adultos discuten a puerta cerrada y las cosas no duran para siempre). Sin embargo, si siguiera ese camino, este verano ya lo habríamos vivido. Por eso se plantan semillas de insistente duda, acerca de si Davey realmente vigila a un vecino mortífero o solo ve lo que quiere ver, porque la reaparición del amor platónico que fue su niñera le recuerda una edad que no quiere tener. Todos nos acordamos de ese verano en el que jugar a la imaginación se empezó a hacer aburrido, y tal vez de ahí viene la nostalgia ochentera de bordes amables: quizá necesitamos reescribir el pasado para creer que aquel entonces nos enfrentamos al monstruo, y fuimos alguien. Es una impresión metanarrativa que tal vez sus tres directores no buscaban, pero que a la larga acaba propulsando este misterio un poco más allá que otros, saliendo de la pose y el bonito envoltorio. Aquellos años fueron peligrosos, y de vez en cuando no viene mal un trozo de cultura popular que pueda recordarlo. Verano del 84